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Mensaje desde la prisión política al
pueblo cubano: no cooperes con la represión
JORGE L. GARCÍA PÉREZ ANTÚNEZ
A jóvenes y adultos, obreros y profesionales, a los
militares y a los cubanos de a pie, que se nieguen a
seguir cooperando con un sistema injusto y rechacen
tomar parte en los actos represivos que el gobierno
y sus órganos de represión preparan y lanzan
cobardemente contra pacífi cos opositores que sólo
hacen defender tus derechos y dignidad humana.
Cubano, cubana, no permitas que tú seas el
instrumento de apuntalar a esa parásita y
privilegiada casta que también a ti te oprime y
discrimina. Te invitamos a que no cooperes con la
represión. Incluso a más, a que te sumes a los que
defendemos tus derechos humanos, la justicia y
abogamos por una sociedad libre, pluralista, y
próspera.
Miembro del Presidio Político Pedro Luis Boitel. Ha
cumplido ya 16 años de presidio político. Prisión
Kilo 7, Camagüey, Cuba.
RICARDO PUPO SIERRA
Un pueblo no es la voluntad de un hombre solo, un
grupo o partido.
Un pueblo es la composición de muchas voluntades. Un
pueblo es el derecho a los derechos, a la libertad,
a la diversidad de ideas, criterio u opinión libre
consciente y responsablemente. Un pueblo es el bien
común de todos los ciudadanos.
Esto sólo es posible en la democracia, no en la
voluntad de un solo hombre, grupo o partido único o
dictadura.
Digamos no a la voluntad de un hombre, grupo único o
dictadura.
Dejemos el miedo, vendrá la esperanza.
Salgamos a la calle en busca de la verdad que
libera.
Reclamemos el derecho a los derechos. Así vendrá la
justicia nueva que nos traerá paz, prosperidad,
libertad y democracia en una Cuba nueva. Salgamos a
las calles en busca de la verdad y así llegará la
libertad.
Miembro del Partido Pro Derechos Humano en
Cienfuegos. Confinado a tres años de prisión por
“peligrosidad”, condena que cumple en Ariza,
Cienfuegos.
ELIÉCER CONSUEGRA RIVAS
Nosotros, los miembros de la Alianza Democrática
Oriental, exigimos al gobierno cubano el cese de los
actos de repudio que se están llevando a cabo desde
hace varios meses en los municipios de Moa, Holguín,
Gibara, Sagua de Tánamo, Banes y Antilla contra
opositores y disidentes.
Los activistas de derechos humanos estamos siendo
amenazados en plena vía pública por personeros del
régimen diciendo que vamos a envenenar el agua, que
estamos tirando piedras, que somos terroristas, que
hasta nos van a arrancar la cabeza, amenazándonos de
muerte.
Queremos hacerle un llamado a este pueblo de
Antilla, para que no se deje engañar, que no se deje
manipular por las autoridades locales, que buscan es
dividir al pueblo.
Nosotros somos personas pacíficas que sólo queremos
un cambio en nuestro país para poder vivir en un
gobierno democrático.
Estamos preparados para lo que se nos avecina,
decididos estamos a sufrir lo que están preparando
en contra nuestra.
Si nos van a encarcelar que nos encarcelen, si nos
van a fusilar que nos fusilen, pero no
retrocederemos ni un milímetro, no renunciaremos a
nuestras ideas y principios, y mientras continúen
las violaciones fl agrantes a los derechos humanos
continuaremos denunciando a la opinión pública
nacional e internacional sobre esta situación.
No estamos obligados a actuar como el régimen
quiera, no estamos obligados a pensar como el
régimen quiere, tenemos el derecho inalienable e
innato de pensar y asociarnos según nuestros
intereses o nuestras ideas, somos libres y los
derechos humanos son de todos.
Exhortamos a esos trabajadores, a los ciudadanos de
aquí de este municipio que no se presten para esta
infamia y esa falacia que están preparando las
autoridades dirigidas por la Seguridad del Estado de
esta localidad, que son los que mandan en Cuba.
Presidente de la Alianza Democrática Oriental.
JOSÉ DANIEL FERRER
Desde hace más de cuatro décadas en nuestra patria
impera un régimen represivo, hipócrita y manipulador
que controla cada aspecto de la vida de la sociedad.
Una inmensa estructura, a través del terror y el
engaño, se encarga de recordar a las personas que
deben demostrar a cada paso su adhesión al sistema,
o por lo menos que deben abstenerse de expresar su
inconformidad con quienes controlan el poder. Allí
están decenas de cárceles con sus consabidos
horrores, las agresiones físicas y verbales
conocidas como actos de repudio, las expulsiones de
centros de trabajo y educacionales y otras muchas
acciones encaminadas a disuadir cualquier intento de
disidencia.
El régimen tiránico de los hermanos Castro obliga a
las personas a vivir en la mentira.
Los convierte en cómplices activos o pasivos de sus
crímenes, injusticias y desaciertos.
Quienes amamos a nuestra patria, a nuestro pueblo,
la libertad y la democracia sabemos que la opresión
y la miseria no desaparecerán por sí solos. Es
necesario aunar esfuerzos y poner en función de la
lucha pacífi ca por la democratización y la
prosperidad de la nación todo el valor, toda la
inteligencia y energías que se requieran.
Quienes estamos concientes de cuál es el remedio
contra el mal que afecta al país y dispuestos a
emplearlos sin temor a represalias diariamente,
debemos exhortar a nuestros compatriotas mediante el
ejemplo y los argumentos sólidos a no cooperar con
el causante de tanta miseria y tanto dolor.
Debemos invitar constantemente a nuestros hermanos a
reclamar el respeto a sus derechos elementales.
Un tirano, por poderoso que sea, no puede gobernar
sin el consentimiento de los gobernados.
No basta con diferenciar el bien del mal y la verdad
de la mentira.
El bien y la verdad deben ser defendidos con fi
rmeza, y con fi rmeza debemos retirar toda
colaboración con el mal y la mentira.
Debemos preguntarnos todos:
“¿Por qué tengo que pertenecer a organizaciones cuyo
principal fi n es mantener la tiranía? ¿Por qué
tengo que participar de falsas elecciones que sólo
benefi cian el opresor de mi pueblo? ¿Y por qué
seguirle el juego al causante de tantas penalidades?
¿Por qué temer exhortar a mis conciudadanos a que
hagan lo correcto? ¿Por qué no voy a decir lo que
pienso?
¿Por qué no voy a unirme a quienes luchan por un
futuro mejor para todos? ¿Por qué no participar en
proyectos encaminados a salir de la crisis
económica, política y social que atraviesa el país?
¿Por qué no manifestar mi descontento en público?
¿Por qué no denunciar las injusticias y protestar
contra ellas, si son derechos reconocidos
universalmente, si mi conciencia y el deber me lo
exigen?
El bienestar de una nación depende en gran medida de
las virtudes cívicas de sus hijos. Vivir en la
verdad tiene un alto costo, pero créanme, bien vale
la pena pagarlo.
El futuro depende de lo que hagamos hoy.
Coordinador en Santiago de Cuba del Movimiento
Cristiano Liberación. Prisionero político condenado
a 25 años. Prisión Kilo 8, Camagüey.
JUAN CARLOS HERRERA
Hermano mío cubano, te hago un llamado para que no
cooperes.
Si eres de los que están sufriendo los desmanes de
un régimen despótico y cruel, si tienes un familiar
prisionero, no cooperes con el régimen que está
aplastando a tu pueblo, a tu hijo, a tu hermano, que
te está matando de hambre aquí adentro. Quítate esa
venda, despójate de las ataduras, de los tabúes, del
miedo.
Mi hermano, no contribuyas con el despotismo
entronizado que hace 47 años nos mantiene atados,
encarcelados. Si estás conmigo, no cooperes, no me
agredas, que yo lucho por tus derechos.
Despiértate y levántate.
No cooperes con el que ha obligado a cientos de
miles de cubanos a cruzar el estrecho de la Florida,
dispuestos a ser devorados por lo tiburones.
No cooperes con los que han ametrallado a miles de
cubanos que han intentado huir por el perímetro
fronterizo de la base naval, ni con los que han
vestido a tantos hogares de luto, no cooperes con un
dictador que no permite ningún tipo de libertad
Desde el vientre del dolor, sufro como tú, pero no
doblo la cerviz, no bajo la bandera de la libertad y
la democracia. Si vas a cooperar, hazlo con una Cuba
mejor, con todos y para el bien de todos.
Prisionero político condenado a 20 años. Periodista
independiente y coordinador del Movimiento Cubano
de Jóvenes por la Democracia. Prisión Kilo 8,
Camagüey.
JUAN CARLOS GARCEL
Los que estamos sufriendo el peligro hacemos un
llamado a la no cooperación. ¿A quiénes drigimos
este mensaje? A nuestros familiares, a nuestros
vecinos, a nuestro pueblo.
Con este llamado a la no cooperación estamos
retomando el amor. Ningún ser humano puede hacer un
acto de repudio si no está siendo instigado,
amenazado por el gobierno. A un ser humano no le
sale de los sentimientos hacer algo tan lesivo, tan
violento e inmoral a la persona.
Lo que le pedimos a todos los cubanos es la no
cooperación con el mal, con lo que no es humano.
Periodista Independiente de la Agencia de Prensa
Libre Oriental de Moa
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